Franco Boczkowski

Publicado por Festival Internacional de Poesía de Córdoba 0 Comentario

Nació en Presidencia Roque Sáenz Peña, provincia del Chaco, en 1983. Reside actualmente el Córdoba, donde trabaja como docente.

Tomás

Tomás tomaba

mate amargo

evitando siempre el primero

porque traía al diablo

decía

porque había aprendido

que para ser hombre

el mate era amargo

como otras cosas

y el despertar

y el desayuno

Tomás el niño quería

desayunar con mate

para ser hombre

porque los hombres no lloran

le dijeron; y entonces

mientras sea un niño

decía

voy a seguir disfrutando

mi llanto.

Tomás II

Tomás desconfiaba, descreía,

quiso poner su dedo como clavo

y posar su mano en un costado

para creer;

Tomás desconfiaba, descreía

la hora del despertar,

el amanecer lo había encontrado dormido, y no vio.

El resucitado se presentó primero ante las mujeres

o ante una mujer en particular;

y el diablo también lo hizo así

antes.

Fue el primero.

Toda la confianza y toda la desconfianza depositadas en el mismo ser.

Tomás había desconfiado,

preguntó para saber

vio y tocó para creer

y no creyó.

Moisés descendió con las tablas y las órdenes

con todo el peso de las tablas y la confianza.

Dios es amor

pero nunca deseó a la mujer del prójimo.

Y así lo impuso, lo mandó,

a Tomás

que estudiaba obedientemente su catecismo

que desayunaba mate amargo para ser hombre

porque sabía que los hombres

podían desear a la mujer del prójimo

porque eran más amor

que Dios.

El amanecer lo había encontrado dormido, y no vio,

confundió nombres y prójimos

y entendió

los secretos que tejían la mañana.

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