M. Teresa Andruetto

Publicado por Festival Internacional de Poesía de Córdoba 1 Comentario


Nació en Arroyo Cabral (Córdoba) en 1954. Su obra abarca novelas, cuentos, poesía, ensayo y teatro. Es una de las escritoras más prestigiosas del país. Ha publicado los libros de poesía Palabras al rescoldo, Pavese, Kodak y Beatriz (Argos), y Sueño americano (Caballo Negro). Traducida a varios idiomas, su escritura ha merecido el Premio Novela del Fondo Nacional de las Artes (Argentina) y, en 2012, el Premio Hans Christian Andersen.

Muchacha de Ucrania/ 2003

¿Cómo van en tu tierra las cosas?, pregunto.
Siempre peor, me responde, es todo una mafia.
Mi prima allá abajo levanta la mano. La chica
se llama Alexandra y va a trabajar a Gerona.
Tiene a su padre en Valencia y a su madre limpiando
un albergue en Milano.

Su hermano,
que cumple catorce, se ha quedado en Ucrania
cuidando la casa. Hablo tres lenguas, me dice,
ucraniano, moldavo y rumano, pero eso no sirve
en España. En el bus van gitanos, letones y húngaros,
y esta chica que tiene a su madre en Milano.
También va una mujer de Trujillo que no tiene
papeles, me lo dijo comprando el pasaje. Hay
un sitio mejor y está lejos.

(Por la tarde
he llamado a mis hijas.
No estaban.)

Yo quería quedarme
cuidando la casa, me dice la chica de Ucrania,
pero es mejor que se quede mi hermano.
Conversando, he olvidado que estoy todavía
en Torino, que el bus no ha arrancado,
que mi prima allá abajo levanta
la mano.

Patricia Lee

Flota Patricia Lee sobre la vereda,
como un poema de Rimbaud. Es de oro la luz
y sin embargo ella sabe que puede no alumbrar.
Cuando era chica quería ser poeta. Tenía al niño
genio de la mano, pasaba con él su temporada
en el infierno. Saludaba el ojo bizco, camino
del templo a los vecinos, pensando que su palabra
no era para esa gente. Algún día volveré
y seré millones, se decía, cantaré en estadios,
estudios, festivales, y aplaudirán los músicos
del mundo, no esta gentuza de pueblo. Cuando
era chica quería ser famosa. Más tarde quiso ser
la monja de Calcuta. No la maldita, no la artista
consumida, no la puta, sino la que llora al hermano
muerto, al marido muerto, a los amigos. Ya no hay
distancia entre los sueños y la vida. Por eso canta
en la noche en los estadios, los estudios, los rincones
de su casa. Canta Patricia Lee y mientras canta
la maldicen los bizcos y los genios, gritan camino
del templo los poetas, Volvé a tu casa, Patti,
volvé a tu casa. Pero Patti lee,
Patti Lee….

Una respuesta a ‘M. Teresa Andruetto’

  1. yuliana dice:

    sinceramente es admirable su trabajo y PASION creo que cada porcion de sabiduría introducen a jóvenes a enriquecerse con la literatura

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