Ramón Ayala
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Nació en el pueblo de Garupá, Misiones, frente al río Paraná, en la frontera con Paraguay. Cuando era niño se mudó con su madre a Buenos Aires. Siempre se interesó en las canciones guaraníes. Con la idea de darle un estilo propio y único a su provincia, en los ’60 creó el ritmo gualambao, formado por dos ritmos de polca encadenados por una permanente síncopa que le confiere una forma única en Latinoamérica. En 1962 viajó a Cuba, invitado por el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos. Allí conoció al Che, y comprobó que su canción El mensú se había cantado en la Sierra Maestra durante la Revolución. Su obra es invalorable. Ha expuesto sus pinturas en todo el país. Ha compuesto más de 300 canciones populares, entre ellas Coplas sureñas, El cachapecero, Mi pequeño amor, El jangadero, El cosechero. Entre sus libros: Cuentos de tierra roja y Canciones, poemas y dibujos (UN de Misiones), Juan de los Caminos, Confesiones a partir de una casa asombrada, Génesis del gualambao.
Foto: Marcos López
* * *
Posadeña linda
Y me fui por la bajada vieja
donde un día conocí el amor
y cruce por sus calles de tierra
con el alma llena de ilusión
pero solo me esperaba el río
acariciándome el corazón.
Río, río, mío, mío
dame sueños dame
que quiero soñar.
Posadeña linda pequeña flor de mburucuyá
te llevo en la sangre con tu misterio, tu soledad
vengo de otras tierras, de otros caminos, de otro lugar
a buscar tu lumbre, tus ojos claros, tu palpitar.
Río, río, mío, mío
dame sueños dame
que quiero soñar.
Qué tienes mi tierra roja
que a todas parte te llevo
que por más que ande caminos
me sigues con tu misterio.
Qué tienes mi tierra roja
con tus noches embrujadas
tus gurises, tus mujeres
Cerro Azul y Candelaria
y el grito de los hacheros
brotando por las picadas
que tienes tierra roja
que me va doliendo el alma.
La barranca de los pescadores
la canoa y el camalotal
el perfume que en la noche enciende
mi Posadas llena de azahar
todo, todo vuelve con tu imagen
y la tierra comienza a cantar.
Río, río, mío, mío
dame sueños dame
que quiero soñar.
Posadeña linda pequeña flor de mburucuyá
te llevo en la sangre con tu misterio, tu soledad
vengo de otras tierras, de otros caminos, de otro lugar
a buscar tu lumbre, tus ojos claros, tu palpitar.
Río, río, mío, mío
dame sueños dame
que quiero soñar.
* * *
El mensú (1957)
Selva, noche, luna
pena en el yerbal
el silencio vibra
en la soledad
y al latir del monte
quiebra la quietud
con el canto triste
del pobre mensú.
Yerba verde yerba
en tu inmensidad
quisiera perderme
para descansar
y en tus hojas frescas
encontrar la miel
que mitiga el surco
del látigo cruel.
¡Neike!
El grito del capanga va resonando,
¡neike, neike!
Fantasma de la noche que se acabó.
Noche mala
que camina hacia el alba de la esperanza
día bueno
que forjarán los hombres de corazón.
Río, viejo río
que bajando va,
quiero ir contigo
en busca de hermandad,
paz para mi tierra
cada día más
roja con la sangre
del pobre mensú.
¡Neike!
El grito del capanga va resonando,
¡neike, neike!
Fantasma de la noche que se acabó.
Noche mala
que camina hacia el alba de la esperanza
día bueno
que forjarán los hombres de corazón.

