Stefan Hertmans
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Nació en 1951 en Gante, región de Flandes, Bélgica. Es uno de los autores más prestigiosos de la lengua neerlandesa actual. Entre otras obras, publicó Goya als hond (“Goya como perro”) y Muziek voor de overtocht (“Música para la travesía”; cinco extensos poemas sobre Paul Hindemith, Paul Valéry, Paul Cézanne, Vaslav Nijinsky y Wallace Stevens), y recibió el Premio de la Comunidad Flamenca de Poesía (antes Premio Nacional). Entre 1972 y 1976 tocó free jazz en diferentes bandas, y fue guitarrista de la Willy Roggemans “Jazz Lab” de 1975 a 1980. En Argentina se publicó su obra de teatro Tiranía del tiempo (en colaboración con Paul Pourveur y Claire Swyzen; Eduvim, 2012), y está siendo traducida su trilogía teatral.
Dos poemas de Fuegos artificiales, dijo ella
Mont Noir
Como el paisaje de mis ojos:
así te he mentido
que las cosas son aprehensibles.
Por lo que respecta a nosotros
‒este escarbar en prados cubiertos de rocío,
fruta demasiado dura para los dientes‒
hemos querido esta forma.
Mirá el paisaje donde los árboles
se transforman en íconos
y cada uno da un nombre
al otro.
Afirmá esto.
Afirmá que nos reconocemos mutuamente,
también en el crepúsculo,
como los relatos se asemejan a un caballo
y los niños a las nubes.
Afirmalo.
Un día te tomarán por la muñeca,
alguien dibujará con tu mano,
y seremos en verdad
un paisaje el uno para el otro.
- - -
Mont Noir
Zoals het landschap in mijn ogen –
Zo heb ik je voorgelogen dat
De dingen grijpbaar zijn.
Wat ons betreft –
Dit graaien in bedauwde weiden,
Fruit dat te hard voor tanden is –
We hebben deze vorm gewild.
Kijk naar het landschap waar
Bomen in iconen overgaan
En iedereen een naam geeft
Aan een ander.
Hou dit vol.
Hou vol dat wij elkaar herkennen,
Ook in schemer,
Zoals verhalen lijken op een paard
En kinderen op wolken.
Hou het vol.
Ooit word je bij de pols genomen,
Tekent iemand met je hand,
En zijn wij werkelijk
Een landschap voor elkaar.
***
Le petit Parisien
(Willy Ronis, 1952)
Al modo japonés dibuja un sol de guerra
su cuerpecito que corre
en hormigón fugaz;
por donde él pasa corriendo,
mi vida, recién estrenada,
ha echado a flotar sobre el suelo
y la baguette,
casi tan grande como él,
le indica el camino hacia mí.
Lleva el pantalón de los botones grandes
que conozco, la camisa que huele a niñez,
y así, nacido tras incontables muertes
tan recientes,
se adentra corriendo en mi aliento.
Él llega a casa,
llama a mi puerta,
se sienta donde estoy sentado
y escribe que el pan
no es cosa de hoy.
Ahora lo alimento
con migas de una imagen,
para que de mi mano coma.
- - -
Le petit Parisien
(Willy Ronis, 1952)
Japans tekent een oorlogszon
Zijn rennend lijfje
In vluchtig beton -
Waar hij voorbijrent is mijn
Pas begonnen leven boven
De grond gaan zweven
En het stokbrood,
Haast zo groot als hij,
Wijst hem de weg naar mij.
Hij draagt het broekje met te grote knopen
Dat ik ken, het hemdje dat naar kind-zijn
Ruikt, en zo, geboren na ontelbaar sterven
Net tevoren,
Rent hij mijn adem in.
Hij komt thuis,
Klopt op mijn deur,
Gaat zitten waar ik zit
En schrijft dat brood
Geen heden is.
Ik voed hem nu,
Met kruimels van een beeld,
Zodat hij van mijn vingers eet.
