Marcela Rosales
Publicado por Festival Internacional de Poesía de Córdoba 0 Comentario
Escritora cordobesa con raíces pampeanas. Lic. en Filosofía y doctora en Ciencia Política (UNC). Fundadora del grupo literario Todos los nombres. Ha publicado los libros de poesía Versos como naves (EDUCC, 2005), Con tu pie desnudo (Alción, 2008), Ciudad de huecos (Alción, 2011) y Los Miserables (Otros) (Alción, 2013), e integra la antología Palabras de poeta, 7 años, poetas de Córdoba (Babel, 2013).
Shadows in the park
No soy yo, es una sombra
la que danza. Está ahí afuera
entre los edificios, la persigo
pero se esconde en el parque
y me aguarda.
Cuando la encuentro
retengo el aire saturado
de plátanos y nafta,
las hojas rojinegras
que se pudren tras los bancos,
la piel amarillenta
de las flores arrancadas,
el agua ocre de las fuentes,
el óxido de las estatuas,
el silencio de niños,
el rugido de la ciudad
contenido en el olmo
de raíces obturadas,
las lágrimas de la mujer
sentada en ellas,
la boca ofuscada
del hombre de la pareja
de espaldas,
la colilla del cigarro
que arrojó impaciente,
las cerillas mojadas,
el ojo de muñeca sin pestañas,
el cordón en el barro,
la tapa de gaseosa
a medias enterrada,
las plumas de torcaza
en las fauces de los perros,
las farolas apedreadas,
el atardecer sin cielo,
el azul de la frente de la anciana
el negro de su bolsa (su casa),
su botella vacía y su mirada…
Su mirada mira la sombra quieta
que hay en mí, cuando pasa.
***
Side by side
Guárdese cada uno de su compañero.
Jeremías 8, 4.
Tomo el bus hacia el final del camino
abrazados al sueño del norte del norte
con ojos rasgados o redondos
reponemos el stock de cuerpos y basura
en los bordes de las aceras
salimos de la selva de la selva
el bus sube abriendo una herida parda
amontonamos cielo ahora
y bajamos los párpados
los montículos de carne vencida
siguen ahí, golpeando detrás de la córnea
aguas marrones las pieles todas
bajo el garrote divino
en los costados del camino se acumulan
las hojas del otoño y los imposibles
cuán dulces son tus ideales, hermano mío
como higos de la canasta buena
mi compañero de asiento lleva pasamontaña
amartilla el rifle y baja del bus
no llega a usarlo
lo trituran como a jugosa breva
a mí que no lo he acompañado también
side by side de nada sirve
Jehová ya anunció que no nos escuchará
dice que está cansado de arrepentirse
el bus acelera dando tumbos
tropezamos de a miles en montes de oscuridad
Él dice que está cansado.

