Gabo Ferro
Publicado por Festival Internacional de Poesía de Córdoba 0 Comentario(Buenos Aires) Cantante, autor y compositor con una amplia trayectoria dentro del rock y la música popular contemporánea. También es historiador. En 1995 formó la banda hardcore Porco. Editó los discos Canciones que un hombre no debería cantar, Todo lo sólido se desvanece en el aire, Mañana no debe seguir siendo esto, Amar, temer partir, Boca arriba, Nada para el destino (con Flopa Lestani y Ral Veroni), El hambre y las ganas de comer (letras de Pablo Ramos), La aguja tras la máscara, La primera noche del fantasma y El veneno de los milagros (junto a Luciana Jury; una de las canciones integra la película Zonda, de Carlos Saura, por estrenar). Recientemente publicó Costurera Carpintero, con las letras de todos sus discos y prólogo de Diana Bellessi. Como historiador publicó Barbarie y civilización. Sangre, monstruos y vampiros durante el segundo gobierno de Rosas (2008, Mención Honorífica del Fondo Nacional de las Artes) y Degenerados, anormales y delincuentes. Gestos entre ciencia, política y representaciones en el caso argentino (2010). Como intérprete participó junto a Haydée Schvartz en la puesta Four Walls, la niña del enfermero, de John Cage, para el Centro de Experimentación del Teatro Colón (2009 y 2011), del Festival John Cage y del ciclo “Las músicas dentro de la música”, con obras de Berio, Dowland y Gandini, entre otros. En 2014 fue protagonista de la ópera Ese grito es todavía un grito de amor, sobre textos de Roland Barthes, con música y libreto de Gabriel Valverde, dirección musical de Juan Carlos Tolosa y régie de Rubén Szuchmacher. Actualmente trabaja junto a Emilio García Wehbi en una trilogía en relación con la obra de Antonin Artaud. Foto: Alejandra López.
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El extrañante
Los tigres andan sueltos en pliegues y en abrigos,
la abeja reina sirve en la aguja del pino.
Golpeaste tanto el suelo que salieron a abrirte
y te tragó la tierra de un solo gesto simple.
Entonces tragué espejos para hacer laberintos,
para hacer infinitos de cosas buenas y malas.
Vi rostros, cuerpos, fantasmas duros, alegres y tristes,
vi cosas que no te cuento porque no pueden decirse.
No me importa lo que viste; me importa lo que vi yo.
Tanto confiar en tu voz me dejó en esta angostura
sin flor y sin hermosura, puro filo y en barranca
de una eternidad que espanta la calma de un mar feroz.
A orillas de la manzana sólo queda dar el salto
¿Cómo puede costar tanto lo que da felicidad?
¿Será el miedo a perder algo? ¿A romperse? ¿O a quebrarse?
Quien no para de guardarse es a quien le va a faltar.
No veré desolación donde sólo hay soledad,
ni viento ni un huracán donde haya un soplo desnudo,
ni cosmos ni tres mil mundos donde supimos estar,
voy a volver a mirar y a aprender a andar profundo.
Es que no fuimos dos cuerpos; es que fuimos otro mundo
un universo profundo entre cosas cotidianas
que no son buenas ni malas mientras vayan orbitando,
pero un veneno aguardando cuando no se mueven más.
(De El veneno de los milagros, 2014.)
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Lo que te da terror
Lo que te da terror te define mejor,
no te asustés, no sirve, no te escapés, volvé.
Volvé, tocá, miralo dulcemente esta vez,
que hay tanto de él en vos, pero hay más de vos en él.
¿Dónde queda lo que creés? ¿Dónde queda lo que ves?
¿Dónde se irá si se va? ¿Dónde se fue? ¿O será que ya no está?
Si hay Dios, si hay amor, si hay vida después.
Si hay mundo, si hay hoy, hay mañana, hay tal vez.
Si hay ayer, si hay recuerdos
si hay de haber o ay de doler.
Lo que te da terror te define mejor,
no te asustés, no sirve, no te escapés, volvé.
Volvé, tocá, miralo dulcemente esta vez,
que hay tanto de él en vos, pero hay más de vos en él.
Cómo, cuándo, dónde, quién fue, para quién será.
Quién ha sido y por qué el frío,
la pasión, la vejez, el amo, el esclavo y el dolor de reconocerse
atado, golpeado, libre, liberado, culpable, culpado,
al frente, al costado de quien no se larga por miedo a quedarse solo, abandonado.
Lo que te da terror te define mejor,
no te asustés, no sirve, no te escapés, volvé.
Volvé, tocá, miralo dulcemente esta vez,
que hay tanto de él en vos, pero hay más de vos en él.
Hay miedos que espantan que van a volver,
hay otros que están pero van a ceder,
hay riqueza, hay pobreza, hay hambre y tanto que un verso no alcanza para decir cuánto.
Si vuelve, si va, se queda o si está, si recuerda a veces o va a recordar,
si vive con alguien, si ha muerto con alguien, si está…
si está…
Lo que te da terror te define mejor,
no te asustés, no sirve, no te escapés, volvé.
Volvé, tocá, miralo dulcemente esta vez,
que hay tanto de él en vos, pero hay más de vos en él.
(De La aguja tras la máscara, 2011.)

