Andrés Nieva

Publicado por Festival Internacional de Poesía de Córdoba 0 Comentario

(Villa Dolores, provincia de Córdoba) publicó Love will tear us apart (Diatriba, 2012), Los diarios robados (Postales Japonesas, 2012), La casa con tres patios (Diatriba, 2014). Lleva adelante las editoriales Textos de cartón (desde 2009) y Postales Japonesas (desde 2010).

* * *

Love will tear us apart

Anoche estuve presente en cuerpo

pero ausente por el cansancio

en una charla sobre el suicidio.

Primero

Se hizo en la Casona Municipal.

Al subir las escaleras

había dos tipos disfrazados de Batman y Robin.

De fondo se escuchaba Love will tear us apart de Joy Division

Segundo

Un escritor

dio una charla sobre Ian Curtis

y en un momento se enojó porque no lo dejaban hablar

con el bullicio que había alrededor.

Tercero

Llegó Vicente Luy, que tiene algunos poemas que me gustan,

y varias veces intentó suicidarse.

Cuarto

Como decorado a la presentación había

un colchón, una escalera y una cucaracha

de madera haciendo clara referencia

a Franz Kafka.

En otro rincón había esculturas de Bukowski,

Burroughs, y Poe, que no tienen nada que ver

con el suicidio.

Quinto

Alguien pensó suicidarse

y ella olvidó

un frasco de pastillas

en su estómago.

Sexto

Sobre las paredes había montados

varios puestos de venta de publicaciones

de editoriales independientes.

Me quedé leyendo

No sé por qué se debe morir

de Alberto Mazzocchi

que se suicidó el 5 de febrero de 1960.

Séptimo

Me ofrecieron un poco de vino y bebí dos tragos

y me quedé apoyado sobre una pared.

Octavo

La imagen que faltaba.

Pasó Robin

tomando vino con la base inferior recortada

de una caja de Tetra y Batman fumando.

Noveno

Me venció el desgano, el cansancio

pero sobre todo tomar un poco de aire.

Décimo

Mientras existan los libros.

El vino.

La soledad.

Las ganas de escribir.

El suicidio.

No tiene lugar.

* * *

Ocio

Hoy al mediodía

fui al río.

Me senté

en una piedra

y vi la espuma alejarse.

Leí a Los Poetas Beats

mientras el viento

arrastraba arena

y dos biguás volaban bajito.

Cuando volví a casa

Akane (chica enojada),

la perra que caza pájaros

sobre la verja

parecía una estatua.

Abrí la puerta,

desconecté la alarma

y destapé una botella de vino.

Cociné fideos

y escuché A Kind of Blue

mientras en la ventana

Amelie, la gata

ronroneaba.

Luego dormí la siesta.

Leí Mr. Natural

hasta que el atardecer

trajo el frío,

el silencio,

y el polvo de un auto que pasó.

Apagué las luces,

cerré los ojos

y mi mente vagó

en la habitación

hasta que morí

vacío de tristeza,

lleno de ocio

y felicidad.

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