Diego Recoba
Publicado por Festival Internacional de Poesía de Córdoba 0 Comentario(Montevideo, 1981) Escritor, editor y periodista cultural. Publicó los libros de poesía Mocasines blancos, Diario de un viaje al Chuy y Los violines de Lavoe. Relatos suyos han aparecido en antologías de España, Alemania y Francia. Escribe asiduamente en la diaria y en el portal de cine Roumovie. Es fundador y coeditor de la editorial La Propia Cartonera. Integró los colectivos Ya te conté y Lágrimas de Chipre. Foto: Nicolás Der Argopián.
* * *
Una de esas tardes
un sábado de octubre
con un par dormidos al sol
tirados en el patio de Pablito
con el resto despierto
a fuerza de saques e historias de levantes
el vino cortado el hielo derretido
los vasos llenos de huellas grasosas
en ese momento
les conté del libro
y nos colgamos a hablar
y en una les conté que
Lucía cree que escribo sobre sexo
y merca y cumbia y memas
sólo porque garpa escribir sobre eso
y es verdad
claro que garpa
pero además de una buena carnada
para integrar antologías y viajar de garrón
es algo que le gusta a mis amigos
a Noche de jueves, al Niki, a Estol, a la Quiring, al negro Pedrozo
a Elder, que cuando me ve me felicita
al pelado Martín que cuando me quedo me empuja
al Tichu que cada tanto me escribe
y también lo hago porque me gusta
porque a pesar de todo
la palabra “pete” sigue siendo más bella que la palabra “clepsidra”
y porque la poesía también es esa tribuna
en el que nos permitimos volvernos estúpidos
y decir cualquier cosa por unos aplausos y una copita de vino.
Cuando pibes nos pajeábamos en grupo
hoy escribo poesía
nada cambió.
Sigo sin saber a dónde irá parar el chorro de grasa
cuando pincho un chori en la parrilla.
Sigo mirando bloopers de fútbol en Youtube
cuando estoy triste.
Y escribir no deja de ser
quedarse bastante solo
o peor
no es tan distinto
a entrar a un baño público
a chusmear las pistolas de los de al lado.
Y la anécdota es eso
en los asados todos mentimos
y la poesía es peor que una mentira de asado
porque la poesía no mueve una chapita
como el fantasma que le enseñaba
a Patrick Swayze en la estación de subte.
La poesía no cambia el mundo
no voltea gobiernos
por suerte no está para eso, dejémosla así.
Amigos, les dije
voy a hacer un librito sobre nuestros asados.
Es lindo que te quieran
y el solcito con vino cortado
y dormirse del pedo.
(De Los violines de Lavoe.)
* * *
Chuy
mientras apalabramos a los inspectores de la aduana
y los coimeamos para la vuelta
escribo atrás de la lista:
el perro y su sarna binacional
rasqueteando mucho más que basura
encuentra entre las cajas la fritura
que aún enchumba mi línea temporal
no hay bolaño ni viaje de chihiro
que me lleve a espiar erecto otra vez
a mi prima probándose un sutien
en el baño del espeto corrido
la utopía de un terraja amanecer
de un mundo de sudor y desmesura
la siesta de steve hyuga en un ombú
la madre que te arropa y te asegura
que todo el nuevo cine taiwanés
no se puede comparar con un baurú
(De Diario de un viaje al Chuy.)

