Gerardo Grande

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Gerardo Grande

Gerardo Grande

(México, Distrito Federal, 1991) Publicó La edad atómica (La Bella Varsovia, Córdoba, España, 2014) y Fiesta brava (Neutrinos, Entre Ríos, Argentina, 2015). Además es co-compilador de Astronave, panorámica de poesía mexicana 1985-1993 (UANL-UNAM, México, 2015). Mantiene la columna “Carne, hueso, furia y amanecer” en el periódico digital mexicano sinembargo.mx. [Festival de Poesía de Córdoba 2016]

* * *

Hola Sofi aquí está el poema de tu pelo 
Que me gusta peinar y desacomodar 
Enredar mi mano en él 
Enredar los brazos 
Enredar la música y enredar mis ojos 
Con tu pelo 
O perder mi rostro y llenarme de su olor 
Recordar un atardecer que caía lento 
Cuando el sol rieló en tus gafas popstar 
Y yo saqué la vista del camino para lamerte un pezón 
O morder tus labios de chica popstar 
Mientras el auto avanzaba 
Y tú ponías el soundtrack de nuestro primer viaje juntos 
Este es el poema de tu pelo y de tus ojos 
Los más lindos de la city 
Intentar describirlos no tendría sentido 
Prefiero hablar de la belleza de tus ojos por lo que no son 
Los ojos de Sofía no son dos casetas telefónicas bajo la tormenta 
Ni dos lagos tranquilos y profundos 
No son monedas antiguas bañándose a la luz de la luna 
Ni globos aerostáticos como la única posibilidad de salvarse del mundo 
Este es el poema de tu pelo de tus ojos y de tus pies 
Los pies de Sofía me hipnotizan 
Largos 
Andan por el mundo con sus 27 años 
Siempre dispuestos a agarrar a patadas a señores gordos de sonrisas asquerosas 
Delgados 
Las uñas de los pies siempre pintadas de color 
El color que vos quieras 
Me dice Sofía 
Pies que tocan la miseria del mundo y de vivir estos días 
Que andan por mi boca 
Y vuelan en mi pecho cuando llegamos al amanecer 
Pies que se calientan entre mis piernas 
En las noches largas del invierno de Buenos Aires 
Pies desnudos cuando Sofía hace el mate por la mañana 
Este es el poema de tu pelo de tus ojos de tus pies 
Y este es el poema donde te digo que he vuelto a robar libros 
Estoy en un país distante del infierno y casi todo me parece inalcanzable 
Aquí un libro vale lo que 2 kilogramos y medio de carne 
Un libro vale lo que 5 hermosas botellas de vino 
O varios paquetes de cigarrillos 
Así que volví a guardar los libros bajo mi campera de cuero 
Es divertido y más barato 
Ya sé que piensas que es juego de niños 
Que esperas despertar a mi lado y que haya un hombre contigo 
Pero a veces no es suficiente con pedir 
A veces casi siempre siempre 
Las cosas resultan distintas 
Tiras la moneda y no cae cara o cruz 
La moneda rueda hasta la alcantarilla 
Y los niños que no conocen el sol creen que por fin comienza a llover dinero 
Cierro los ojos 
Retorno a los lugares del crimen 
Sitios duros y eléctricos se proyectan en el cine de la mente 
Agradezco estos días en los que nada se consigue con dinero 
El bello tiempo en el que al menor descuido te cosen a balazos 
Este es el poema que ya no quieres escuchar 
Y desnuda atraviesas la habitación 
Desnuda atraviesas la noche 
Llevas el cabello largo y alborotado 
Y los pechos apuntando hacia el futuro 
Entonces entiendo que todo estará bien

(De Fiesta brava.)

* * *

Antes de tener manos antes de que sacaran dos piedras afiladas del Misisipi y las pusieran en el sitio de mis ojos antes de que arrancaran el corazón de un potro desbocado para después obligarme a tragarlo y el corazón se hiciera en mí y la velocidad se hiciera en mí y la furia los golpes y el amanecer se hicieran en mí antes mi nombre ya ardía en el desierto como arde mi cabeza rapada bajo las llagas del sol Vengo del vientre de la noche que es el paraíso de los felinos mi madre abrió las piernas y yo bajé para gritar por vez primera al mundo y luego mi grito fue canto en 1910 disparé a un cowboy sólo para ver cómo muere un hombre y antes de su último aliento descubrí 7 gatos que saltaron hacia mi cabeza para comerse a la luna y dejarme ciego y así voy por el mundo con dos piedras afiladas en el sitio de mis ojos hace tiempo que no siento gratitud ni amor toco la armónica porque a través de los sonidos busco despertar a la infancia dormida en lo profundo de mi pecho a las mujeres las conozco por el tono de su voz cuando hablan del río en el que me baño entre sus piernas por el grito cuando piden que no dispare por la manera en la que mencionan el verde de las caricias la sangre de los sueños cuando vienes de la noche la noche es todo lo que logras ver porque tuve 3 años y tuve 7 y a los 21 tuve tu edad y en todos habitó la miseria de vivir en un territorio donde los hombres son lo más parecido a los muertos o los espíritus Porque nací infectado por el grito de la guerra en la tumba más grande que conozca el ojo humano porque tú también naciste aquí y nuestra vida es un campo en medio de dos tropas a punto de la batalla No hay salida Peleamos por un territorio al que no le importamos como no le importa a la lluvia olvidar los sembradíos o descargarse hasta ahogar el campo luminoso de los sueños

(Inédito.)

* * *

Soñé con la poesía de América Latina Una mano invisible y pesada la reunía una tarde en el desierto La poesía tomaba forma de un perro amarillo en medio de la nada a lo lejos muy lejos un oasis cordilleras el mar El perro solitario bajo las llagas del sol caminaba lento y sus patas se hundían en la arena pero el animal monstruoso o alucinante no caía no dejaba de avanzar una tormenta de arena a 100 kilómetros por hora lo arrancaba de mi vista y juro que mi corazón dejaba de latir Un ave metálica atravesando el cielo sin problema alguno tal vez se reía del animal perdido y de mi condición de estatua en aquel momento La tormenta avanza hacia el sur y el perro aparece intacto con los ojos entornados su piel amarilla como el desierto en esa tarde infernal y avanza ¿Pero a dónde se dirige? Uno no nunca sabe a dónde va la poesía ni siquiera en el mundo de los sueños Tal vez el perro monstruoso vaya y orine al mar luego comience a entrar en él y no haría nada más o nadaría hacia el fondo para reunirse con los perros acuáticos del olvido o no Lo cierto es que el animal avanza me gusta mirarlo y acariciar su pelaje brilloso su hocico sangrante Luego tira una mordida que se extiende por todo el desierto le da la vuelta cien veces y se muerde a él mismo La poesía también se trata de morder y de arrancarse con colmillos afilados lo poco de piel que queda y seguir no importa a dónde no se sabe a dónde pero seguir

(De La edad atómica.)

Una respuesta a ‘Gerardo Grande’

  1. La Vale dice:

    Aún me sorprende de buena manera. Aún me sorprende la gran capacidad que tienes para crear. Felicidades por todo. Love Ya (Unicorn)

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