Eugenio López Arriazu

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Eugenio López Arriazu

Eugenio López Arriazu

(Buenos Aires, 1967) Editor, traductor y doctor en Letras. Ha publicado el ensayo Pushkin sátiro y realista, la influencia de la sátira en el realismo de Alexandr S. Pushkin (Dedalus, Buenos Aires, 2014). Ha sido finalista de diversos concursos de poesía, monólogos dramáticos y cuentos. Integró la antología 2015 publicada por la Fundación Victoria Ocampo con su cuento “La trama”, e integrará la antología Quince relatos y un nuevo reloj con su cuento “Sí, yo, Otho” (e-DitARX, España, 2016). En 2016 aparecerá su primer poemario, La revuelta (Alto Pogo). Su último poemario, Hombres subterrráneos, está aún inédito. [Festival de Poesía de Córdoba 2016]

* * *

Epidemia

El mundo se contrajo

en un espasmo.

Querida Clara

las estadísticas no mienten:

millones mueren

en España / en Estambul

en Rusia China Londres Belice y Argentina.

El virus se filtra por

la piel

las membranas oculares

los tímpanos / viaja

por las corrientes marinas

las ráfagas ciclónicas

y los deshielos polares.

La semana pasada mató 1.000.000

de ovejas patagónicas

también encontraron peces muertos

río arriba en un afluente

del Amazonas

y entre las peñas del Himalaya ya no queda

ni un monje tibetano.

Leí que parece que

su ARN se reproduce a expensas

del cadmio de los robots.

¿Los mataremos? (El mío

me da pena).

Y el contagio es inmediato.

Le detectaron una enzima

que al contacto con el plasma

sanguíneo

produce arsénico.

De ahí la sensación de asfixia.

Aquí el que puede se ha encerrado

como allá

los súper están vacíos

el chino de al lado

no deja de llorar.

¿Por qué no estás conectada?

Tengo miedo.

El mundo es un edificio de apartamentos:

los japoneses del quinto no hablan con nadie

los nigerianos del segundo ni siquiera usan el ascensor

los yanquis se compraron todas las unidades del séptimo

hicieron un bunker

y tiran sus cadáveres por el balcón

al patio de los rusos.

Solo los uruguayos pasean

por los pasillos como si nada.

No le temen a la muerte.

Querida Clara:

tengo el virus.

La gente quema autos en las calles.

Prefiero morir afuera

luchar como Lin y Po.

Me voy con mi robot. Le puse Michi, ¿te dije?

aunque casi no tiene

partes orgánicas.

Te quiero. Siempre te quise.

Ojalá no estés… Si no vuelvo / si podés

escribí algo por favor

en mi biografía: algo

que quede para siempre en

el ciberespacio.

Facebook ya se ha vuelto un campo

de epitafios.

(De La revuelta.)

* * *

Hambruna

En el centro de una cocina

moderna blanca hay

un gran mesón sobre

el que yace el animal una hembra

joven debajo del plafón

de luz y los instrumentos que cuelgan

por delante hachita sierra cuchillos de hoja corta

y larga en el centro un poco agachado para

salir en la foto un hombre de unos

cuarenta sonríe con las manos

apoyadas en el mesón atrás

se ven las hornallas

eléctricas una botella de vino

blanco con dos copas y la cabeza abundante

el pelo de la cerda larga de costado

sobre un plato.

Ésa fue mi primera foto antes

era todo mucho mucho

más clandestino ahora no ya

somos numerosos y no es raro

encontrar a quién prefiera

ser comido yo

prefiero comer me fascina el sutil

sabor

a cerdo de

las hembras de menos

de veinticuatro caucásicas y sanas

por supuesto

me encantan los muslos apanados

fritos

guisados los glúteos con

la de la foto hicimos

un risotto

de un lindo ejemplar se sacan

hasta veinte buenos kilos.

Es un placer después

de comer saberse

sentirse

más pleno rico en energía que el otro

ya es parte

de uno ya es

uno mismo que se ha crecido

incluso en un sentido

espiritual energizante aunque

no es cierto que los curas

te colmen

de una espiritualidad más trascendente estuvieron sí

un tiempo de moda pero

todos coinciden.

(De La revuelta.)

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