Francisco Nájera
Publicado por Festival Internacional de Poesía de Córdoba 0 ComentarioFrancisco Nájera
(Guatemala) Reside desde los diecisiete años en Nueva York. Entre sus libros de poesía figuran sujeto de la letra a (1991) y Libro de la Historia Universal. Entre sus libros de narrativa corta, El sueño de Dios (1987) y Juan, hijo de María (2007). Sus ensayos incluyen, entre otros El pacto autobiográfico en la obra de Rafael Arévalo Martínez (2003) y “Poesía guatemalteca en la posguerra” (2012). [Festival de Poesía de Córdoba 2016]
* * *
Para A. Rimbaud
de ti quiero recibir la lujuria
la cólera la pereza
las incendiarias yerbas del ahora
el oscuro placer del sacrilegio
esa lengua que pérfida me ha salvaguardado
llevo por eso en la memoria las ortigas con sus venenos
y todos esos muros derrumbados y mi memoria
que no se extiende más allá de todo esto
las ciencias ¿por qué habrían de negarse?
el progreso con su visión de puros números
esa gula que los dioses hacen arder con sus silencios
maldito siempre tomo los caminos solitarios
no acarreo más que asco por el mundo
con sus traiciones y sus mentiras
¿a quién me habré de entregar ahora?
¿sobre qué sangres habré de caminar?
el embrutecimiento es sencillo
basta con levantar los puños
impulsándolos hacia la oscuridad
la imbecilidad la debilidad
el fango me parece rojo
el cielo lleno todo de humo
nuestra orgía es así interminable
nada comprendo pues carezco de sentido moral
soy un imbécil un equívoco una desgraciada bestia
cierro los ojos a la luz y silencio las palabras
me desconozco
hambre y sed ahora para siempre
los gritos de nuestro desenfreno
sigamos
la noche es el vacío de los ojos
* * *
Conquistadores
Esa noche, entre las matas,
descubrimos a dos de nuestros hombres
desnudos, enlazados como víboras
acezando en la oscuridad. No toleramos
su placer ni su deseo y los matamos
como Dios manda. Luego los dejamos
para que las fieras los devoraran
y volvimos al campamento.
Al alba, como todas las mañanas,
rezamos el Angelus antes de seguir,
enarbolando la cruz,
en nuestro camino.
* * *
Encontrar el nombre es iniciar la historia
Es poder decirla Es referirla
Porque cuando se encuentra un buen nombre para llenarlo con alguien
Es cuando primero se cuenta esto que ahora les digo
Estaba parado allá en lo alto Muy alto allá hacia el norte
Hasta allá es que ya había llegado Tierra norte
Allá es que están los venados Alimentándose Comiendo
Allí es que están todos Muchos los venados
Allí es que escogí a uno para mirarlo Para espiarlo Para reconocerlo
Entonces fue que entendí por qué es que lo había escogido
Que él empezó a mover la cabeza A mirar hacia un lado Hacia el otro
Lo hizo una dos muchas veces
Luego movió una pata La otra
Como si quisiera caerse Derrumbarse
Los otros se movían despacio Muy lentos
Iban avanzando
Yo veía al venado Estaba inquieto y se movía como si fuera a caerse
Como si fuera a derrumbarse
Entonces fue que regresé a mi casa y hablé con mis padres Los que son ahora mis
padres
Ahora que he encontrado mi nombre Ahora que tengo mi nombre
Mi nombre que es verdadero
Ahora me llamo Venado Venado Inquieto es ahora mi nombre
Mis nuevos padres aceptaron mi nombre Dijeron ahora que sos nuestro hijo
Eso fue después de que les dije la historia De que les dije mi nombre
Todo lo que había pasado
El porqué de mi nombre De mi nombre verdadero
Porque encontrar el nombre es empezar una historia La historia
Es poder referirla Decirla
Como ahora la cuento
Como ahora la digo

