Adelina Lo Bue
Publicado por Festival Internacional de Poesía de Córdoba 0 Comentario(Mendoza) Egresada de Ciencias Médicas de la UN Cuyo. Ha publicado Línea de fuego (Marymar, Buenos Aires, 1985); Mapas (Ediciones Culturales de Mendoza, 1995); Poema del Universo (Mendoza, 1999); Elegías (Mendoza, 1999); Señales rupestres (Buenos Aires, 2009). Formó parte de la Antología oral ‒poetas mendocinos‒ que organizó la St Thomas University, Frédéricton de Canadá en 1989, 1990 y 2000, y de la Antología oral de la poesía argentina (Centro Cultural General San Martín, Buenos Aires, 1996). Cofundadora de la Revista literaria de crítica y creación Aleph (Mendoza, 1986). Ha recibido premios de poesía de la Subsecretaría de Cultura de Mendoza y Mención Honorífica - Poesía Inédita del Premio Municipal de Buenos Aires (bienio 1992/1993) por Poema del Universo. Su poesía fue objeto de estudio en Dos poetas mendocinas en los días de la postmodernidad: claves y abordajes para la lectura de sus textos. Tesis de maestría en Arte Latinoamericano, de Diana Starkman (Mendoza, 2004/2005). Ha sido traducida al francés y al portugués. Está en prensa su nuevo poemario. [Festival de Poesía de Córdoba 2016]
* * *
Dos mundos
Éramos dos mundos en el otro lado del mar
Por las noches
cuando el calor alegraba la hora
el valle renegrido se dormía en el recuerdo
de algunas luciérnagas
Éramos dos mundos en el otro lado del mar
En los pantanos
cuando la negritud de las aguas
escondía el sueño clamoroso de hipopótamos rosados
el aire hacía temblar los cráneos luminosos
Otras tardes frías de luz
el sol se retorcía hasta llegar más allá
donde la nieve olvida su escondite
jadeante por extenderse e iluminar
nuestros pasos
Ahora
las aguas del océano buscan nuestro espíritu
hay un quejido constante en su agua
y
todas las noches un barco nos llama
Éramos dos mundos en el otro lado del mar
(De Línea de fuego.)
* * *
Cae un dios
Yace un dios
Mármol en la arena modela su historia
Vino de la sombra de un secreto
No tiene nombre
Es pequeño
de cejas negras
Mira las luces de la ciudad
lanza el penúltimo relámpago
que traía entre sus manos
Contempla a los jóvenes de la noche
Ya se apaga
la inmortalidad que poseía
Descendió para placeres diferentes
La variedad lo volvió más hermoso
Nació salvaje
Se dejó caer
Vino a decir:
después del ocaso quiero morir en tus ojos
(De Mapas.)

